Autumn Castle

Autumn Castle

sábado, 4 de octubre de 2008

7th Test

* 7 cosas que me gustaría hacer antes de morir *

1. Alcanzar el rango de Dan en el Go
2. Visitar las tumbas de los 47 Ronin de Asano.
3. Conocer Kyoto.
4. Darle dos besos a Kate Beckinsale.
5. Publicar algún libro en condiciones.
6. Trabajar en lo que me gusta.
7. Aprender a tocar el piano aceptablemente bien.


* 7 cosas que más digo *

1. Ai shiteru
2. ¡Qué mona!
3. ¡Los cojones!
4. ¡Joder, hermano!
5. Esa imagen reemplazará a la ballena en mis pesadillas.
6. Esto es peor que el que jugaba a la ruleta rusa con una semiautomática.
7. Sí, hermano, esta mierda es buena.


* 7 cosas que no sé hacer *

1. Evitar rallarme con las cosas.
2. Evitar perder la paciencia con el tema de las drogas / terrorismo / étc
3. La voltereta hacia atrás.
4. Pintar al óleo.
5. Tocar el bajo.
6. Montar en bici.
7. Un Yose en condiciones.


* 7 cosas que hago bien *

1. Escuchar. Siempre me lo dice.
2. Consolar a mis amigos.
3. Utilizar la ironía.
4. Debatir.
5. Historias para personajes de rol.
6. Cócteles.
7. Poesía.


* 7 cosas que odio *

1. La mentira, la hipocresía.
2. ETA. Me deben una vida.
3. Las teorías de la conspiración. ¿No hay ya suficientes cosas de las que preocuparse?
4. Las putas drogas.
5. Los matones adolescentes.
6. La gente que tiene por costumbre hablar a gritos por el móvil por la calle.
7. Los hijos de puta al volante.


* 7 cosas que me gustan *

1. La música. Estoy escuchando música continuamente.
2. El mar, sobre todo cuando está azul intenso o malva. Me serena muchísimo.
3. Las puestas de sol.
4. La luz de la luna llena.
5. Los aromas cítricos.
6. El rol.
7. La cultura japonesa.


* 7 cosas que me gustaría tener*

1. Casa propia, trabajo agradable y bien remunerado, coche y moto pagados.
2. La sensación de estar en paz.
3. Hogar decorado casi íntegramente con mezcla de estilos orientales.
4. Un Yuugen.
5. Tiempo, ganas y medios de hacer más viajes.
6. Una biblioteca todavía más grande y espacio para ella.
7. Mi propio shinkai.


* 7 cosas de las que quisiera deshacerme*

1. De la estupidez humana.
2. De la telebasura.
3. De mis miedos.
4. De mis bajones.
5. De la injusticia.
6. De la incultura reinante.
7. De la clase política española.


* 7 cosas peores que me han pasado/he hecho en la vida*

1. Haber aprendido a defenderme demasiado tarde.
2. Haber vivido siempre bajo una sobreprotección.
3. La muerte de mucha gente querida (mi padre la más dura)
4. El acoso escolar.
5. La puta fobia escolar.
6. Haber pasado por 5º- C en Salesianos.
7. 2006-2008. Son demasiadas cosas seguidas, una tras otra.


* 7 cosas mejores que me han pasado/he hecho en la vida*

1. 1 de Marzo de 2007.
2. Haber conocido el rol.
3. Apuntarme a artes marciales.
4. Viajar por Europa.
5. Haber ido a ¿Qué apostamos?
6. Tener desde muy pequeño el hábito de la lectura.
7. Escribir. Y escribir.

El dedo en el ojo





Al final se fastidió.


Y no es que no quedaran entradas. Ni que no encontráramos alojamiento. Ni siquiera que no hubiera forma humana de conseguir un mísero billete de bus a Coruña. No, en absoluto. Tampoco Enrique Bunbury tiene la culpa. Es simplemente la consecuencia de que dos personas tienen visiones diferentes acerca de qué es normal en la gente y qué no es. Por lo visto, hacer un viaje en tren / autobús de 175 km para ir a un concierto no es en absoluto normal y es una conducta totalmente reprochable en una persona que el Domingo cumple 22 años.


Empieza a ser muy molesto esto de avanzar un paso y retroceder tres.

viernes, 3 de octubre de 2008

20 mm

Cuenta una anécdota que durante la Segunda Guerra Mundial, a alguien se le ocurrió la idea de mirar dónde habían sido tocados los aviones al volver de sus misiones para reforzar esos puntos. Así que se empezaron a hacer estadísticas acerca de qué zonas del avion estaban mas expuestas para mejorar su blindaje.

Al analizar los resultados, se dieron cuenta de un pequeño detalle : lo que habia que reforzar eran las zonas que recibian más balazos de los aviones que NO volvían de sus misiones.

miércoles, 1 de octubre de 2008

La canción del mes: "La Mala hora", de Radio Futura

Dedicada a los Shoggots, a los 6600, a los Ángeles Sangrientos, a la niña bonita, a los Trolls de Bajopuente, a los lobos, a los dos patitos.


La mala hora

Es la mala hora, condenado estoy
Es la mala hora, condenado estoy.

Por no hacer caso de la voz interior
que sería mejor no volver a escuchar
y mirar a una estrella lejana.

Es la mala hora, condenado estoy
Es la mala hora, condenado estoy.

Cien pájaros hambrientos anuncian la aurora
es la mala hora, mi suerte acabó.
oh no no no!

Es la mala hora, condenado estoy
Es la mala hora, condenado estoy.

Por intentar apagar esa luz
encendida en el último rincón
y buscar el favor de la noche.

Es la mala hora, condenado estoy
Es la mala hora, condenado estoy.

Pero ha de haber en las horas
una falla inesperada para mi
y como el agua desbordada he de correr.

Por querer aflojar el nudo que me afloja el cuello
y creer en las manos más que en el corazón.

Es la mala hora, condenado estoy
Es la mala hora, condenado estoy.

Cien pájaros hambrientos anuncian la aurora
es la mala hora, mi suerte acabó
¡oh, no no no!

Hellville de Luxe, 4 de Octubre





El cuatro de octubre Bunbury, dentro de la gira de presentación Hellville de Luxe, actúa en el Coliseum de A Coruña.

Si todo sale bien, estaré entre los presentes.


lunes, 29 de septiembre de 2008

Permanentemente pendiente - Mamá Ladilla

Permanentemente pendiente

No pienso estar permanentemente pendiente del tejemaneje que te traigas.
No pienso estar permanentemente pendiente del tejemaneje que te traigas.
Tú vive tu vida, que yo viviré la mía, tú vive tu vida que yo viviré la mía.

No hay nada que haga sin que tú me lo matices.
¿Qué tengo que hacer para que no me traumatices?
No sé yo tus manos qué habrán visto en mis narices.
Hace ya un buen rato que no escucho lo que dices.

Y yo tratando de ser como soy pero no sé cómo era, joder me distraes.
Voy cargando a sablazos a ver si consigo romper este embrollo verbal.

No pienso estar permanentemente pendiente del tejemaneje que te traigas.
No pienso estar permanentemente pendiente del tejemaneje que te traigas.
Tú vive tu vida, que yo viviré la mía, tú vive tu vida que yo viviré la mía.

Voy buscando oro en un perolo de bazofia:
sé que está detrás de tus verbales hipertrofias.
Tanto debatirme entre reproches infelices
ya no tengo fuerzas para hurgar en mis raíces.

Y yo pensando que quién me mandaba escuchar cada cosa que digas sin más.
Voy culpándome siempre a mí mismo de cosas que son como son y ya está.

No pienso estar, sólo ser, no estar, sólo ser, no estar.
No pienso estar, sólo ser, no estar, sólo ser.



miércoles, 24 de septiembre de 2008

La más bella historia de amor

Cuando uno lee cosas como ésta, se le devuelve la fe en el ser humano:

“Hace 43 años, en Winchester (Massachusetts, U.S.A.), nació Rick Hoyt. El parto se complicó y Rick sufrió daños irreparables en el cerebro al estrangularse con el cordón umbilical. Los médicos aconsejaron a los padres que, pasados unos meses, abandonaran al niño en cualquier institución benéfica pues el resto de su vida iba a ser un vegetal, sin control de sus miembros, sin capacidad de habla y sin posibilidad de recuparación alguna.

Los padres, Dick y Judy, por el contrario, se propusieron que su hijo viviera una vida "lo más normal posible" dentro de sus limitaciones. Y ello fue dando sus frutos. Pronto comprobaron que el niño les seguía con la mirada y, más tarde, que se reía obedeciendo a ciertos estímulos. Cuando Dick cumplió 11 años, sus padres le llevaron al departemento de ingeniería de la Universidad de Tufts en busca de algún artilugio para facilitarle la vida o una posible comunicación. Pese a las reticencias iniciales -les aseguraron que "nada sucede en ése cerebro"-, Dick pidió que contaran un chiste a su hijo. Tras él, Rick se rió y con ello tiró por tierra las premisas de los investigadores universitarios. Diseñaron entonces una computadora que Rick controla con leves movimientos de su cabeza. Por fin pudo comunicarse. Sus primeras palabras, llenas de sentido del humor -una lección más- fueron "Go Bruns!", un grito de ánimo para un equipo de Hockey.

Rick, incluso, empezó a asistir al colegio. Cuando un compañero de clase sufrió un accidente de automóvil que le dejó tetrapléjico, el colegio organizó una carrera para recoger fondos. Rick escribió a su padre: "Papá, quiero participar en la carrera". Su padre, de hábitos más que sedentarios -se autodefinía como "un jugador de poker"-, se vio sorprendido pero no quiso contrariar a su hijo. Nunca había corrido más allá de una milla... ¿sería capaz de empujar la silla de Rick durante cinco millas? Había que intentarlo.

Unos días después declaró: "Tras la carrera fui yo el incapacitado... ¡estuve dolorido más de dos semanas!". Sin embargo ese día cambió la vida de ambos. Rick escribió a su padre: "Papá, cuando estábamos corriendo me parecía que yo no era un incapacitado..." Y fue todo lo que Dick necesitó para obsesionarse con intentar que su hijo experimentase esa sensación tan frecuentemente como pudiera.

Aunque al inicio no eran admitidos "oficialmente" en ninguna carrera -eran dos corredores y una sola silla de ruedas-, ellos corrían igualmente. Incluso varias Marathon. Al pasar el tiempo alguien le propuso a Dick que participaran en un triatlon. Para esta prueba no sólo bastaba con correr empujando una silla de ruedas, había también que pedalear y nadar... y con un hijo a cuestas.

En la actualidad el "Team Hoyt", como son conocidos, ha completado 212 triatlones (3,8 km. de natación, 180 km. de bicicleta y una Marathon, 42,195 km.), incluyendo 15 competiciones "Iron-Man" en Hawai, y siempre a un alto nivel. En 1992 lograron completar una de sus Marathon en 2 horas y 40 minutos, a sólo 35 minutos del record mundial. Este año, han terminado la Marathon de Boston en el puesto 5.083 de un total de 20.000 participantes. Recordemos que Dick tiene 65 años y su hijo Rick 43.

Para Dick, ver la cara de alegría de su hijo y que, por algún instante, le pueda ayudar a sobrellevar su minusvalía, es la motivación que necesita para tan descomunal esfuerzo. Actualmente, además de participar en variadas pruebas los fines de semana, se dedican a dar charlas y conferencias por todo el país. Promocionan también su propia Asociación para la ayuda e integración de los discapacitados en la vida diaria (visitadla aquí). Dick tiene su propio apartamento y trabaja en Boston. El pasado día del padre, Rick invitó a su padre a una cena y en ella le transmitió el regalo que le hubiera gustado darle pero que nunca podrá comprar: "La cosa que más quiero en el mundo", escribió Dick, "es que mi padre se sentara en mi silla y yo le empujara aunque sólo fuese una vez..."

Vía: A saltos


Yo no tengo palabras. Esto me ha superado.

Os dejo aquí algunos vídeos de la extraordinaria pareja. Os recomiendo montones de pañuelos.