Autumn Castle

Autumn Castle
Mostrando entradas con la etiqueta Autobiográfico pero mentira. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Autobiográfico pero mentira. Mostrar todas las entradas

martes, 24 de febrero de 2009

Cosas que no soporto

Era esto o subirme a un campanario a disparar a idiotas (homenaje a Black Lagoon). No están todas las que son, pero son todas las que están.


1. Encontrarme cara a cara con una persona y que aparezca uno de esos incómodos silencios.

2. Que sólo haya dos de cada siete días para estar contigo.

3. Los mails en cadena con maldiciones, memeces, y chorrisoplapolleces acerca de las desgracias que pueden acaecerte si no haces caso a sus instrucciones místicas.

4. Que me cuenten aventuras etílicas de borracheras de gente que ni siquiera conozco.

5. ue me pregunten quince veces la misma cosa.

6. Quedarme sin saldo en el móvil.

7. La política española.

8. Andar falto de inspiración, y llevar un millón de años sin escribir algo sustancioso.

9. La gente que lleva el móvil por la calle reproduciendo música con el altavoz a todo trapo. Los auriculares pasaron de moda.

10. La terrible falta de educación que supone cuando alguien te habla sobre un tema, te salte de repente la clásica pregunta ¿pero sabes que es x?, respondas que sí y te suelten la no menos clásica ¿ah, sí? ¿y qué es? Evidentemente, pago con la misma moneda.

11. Las molestas gástricas día sí, día no, día sí, día también…

12. El bebé tectonick, el paleto y cualquier otro vídeo salido de la mente de un adicto al ácido anunciado en la caja tonta para descargar en el móvil y torturar a cualquiera que te rodee. Invento del diablo.

13. Que el ibuprofeno tarde en hacerme efecto cuando tengo cefalea.

14. Que se forme una telilla de nata en la leche.

15. Que un perro me ladre.

16. Las malditas llamadas para que me cambie de operadora de internet, que renueve el móvil, que me cambie de compañía de telefonía, que instale el Mierdaté o el Imapufo, que acepte una oferta, un bono, un contrato, prometiéndome el oro y el moro. Piqué una vez, gracias. Ahora Groznofonic vela por mí.

17. El reggaetón.

18. El insomnio.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Muy breve reflexión biográfica acerca de la Ley de Murphy y la madre que lo parió.

Se acaba el año. Han pasado algo más de ocho meses y poco a poco, día a día tengo que reconocer que, como me esperaba, no me equivoqué. No es una sorpresa. Pero es una jodienda.

Perra vida y puto Murphy.

sábado, 4 de octubre de 2008

7th Test

* 7 cosas que me gustaría hacer antes de morir *

1. Alcanzar el rango de Dan en el Go
2. Visitar las tumbas de los 47 Ronin de Asano.
3. Conocer Kyoto.
4. Darle dos besos a Kate Beckinsale.
5. Publicar algún libro en condiciones.
6. Trabajar en lo que me gusta.
7. Aprender a tocar el piano aceptablemente bien.


* 7 cosas que más digo *

1. Ai shiteru
2. ¡Qué mona!
3. ¡Los cojones!
4. ¡Joder, hermano!
5. Esa imagen reemplazará a la ballena en mis pesadillas.
6. Esto es peor que el que jugaba a la ruleta rusa con una semiautomática.
7. Sí, hermano, esta mierda es buena.


* 7 cosas que no sé hacer *

1. Evitar rallarme con las cosas.
2. Evitar perder la paciencia con el tema de las drogas / terrorismo / étc
3. La voltereta hacia atrás.
4. Pintar al óleo.
5. Tocar el bajo.
6. Montar en bici.
7. Un Yose en condiciones.


* 7 cosas que hago bien *

1. Escuchar. Siempre me lo dice.
2. Consolar a mis amigos.
3. Utilizar la ironía.
4. Debatir.
5. Historias para personajes de rol.
6. Cócteles.
7. Poesía.


* 7 cosas que odio *

1. La mentira, la hipocresía.
2. ETA. Me deben una vida.
3. Las teorías de la conspiración. ¿No hay ya suficientes cosas de las que preocuparse?
4. Las putas drogas.
5. Los matones adolescentes.
6. La gente que tiene por costumbre hablar a gritos por el móvil por la calle.
7. Los hijos de puta al volante.


* 7 cosas que me gustan *

1. La música. Estoy escuchando música continuamente.
2. El mar, sobre todo cuando está azul intenso o malva. Me serena muchísimo.
3. Las puestas de sol.
4. La luz de la luna llena.
5. Los aromas cítricos.
6. El rol.
7. La cultura japonesa.


* 7 cosas que me gustaría tener*

1. Casa propia, trabajo agradable y bien remunerado, coche y moto pagados.
2. La sensación de estar en paz.
3. Hogar decorado casi íntegramente con mezcla de estilos orientales.
4. Un Yuugen.
5. Tiempo, ganas y medios de hacer más viajes.
6. Una biblioteca todavía más grande y espacio para ella.
7. Mi propio shinkai.


* 7 cosas de las que quisiera deshacerme*

1. De la estupidez humana.
2. De la telebasura.
3. De mis miedos.
4. De mis bajones.
5. De la injusticia.
6. De la incultura reinante.
7. De la clase política española.


* 7 cosas peores que me han pasado/he hecho en la vida*

1. Haber aprendido a defenderme demasiado tarde.
2. Haber vivido siempre bajo una sobreprotección.
3. La muerte de mucha gente querida (mi padre la más dura)
4. El acoso escolar.
5. La puta fobia escolar.
6. Haber pasado por 5º- C en Salesianos.
7. 2006-2008. Son demasiadas cosas seguidas, una tras otra.


* 7 cosas mejores que me han pasado/he hecho en la vida*

1. 1 de Marzo de 2007.
2. Haber conocido el rol.
3. Apuntarme a artes marciales.
4. Viajar por Europa.
5. Haber ido a ¿Qué apostamos?
6. Tener desde muy pequeño el hábito de la lectura.
7. Escribir. Y escribir.

viernes, 1 de agosto de 2008

Papel y tinta

Son sólo diecinueve folios impresos en negro, con letra grande y largas líneas. Leerlo me lleva un cuarto de hora, quizás menos. Hace tiempo que lo tengo pendiente de lectura, pero no lo había empezado hasta hoy. No ha sido un buen día, y no puedo evitar pensar que los siguientes no serán mejores. Puede que sea la lluvia, o el dolor de cabeza. Últimamente me duele mucho la cabeza y sencillamente lo achaco, sin querer darle más importancia, a los nervios.

Debería estar acostado, intentando dormir, porque a la mañana siguiente debería despertarme temprano: pero en lugar de eso, tengo esos folios entre las manos y los estoy leyendo. Hay algo, entre sus líneas, que me tiene capturado, como un niño mirando colorformas a través de un caleidoscopio. También sé cuál es el final, pero eso no hace que concluya la lectura, sino que devoro cada una de las palabras impresas. Es como una enorme bola de nieve que sé que no podré parar; me revuelve algo en mi interior y me recuerda algo que no soy capaz de vislumbrar con claridad.

Cierro la última página: el libro se llama Juan Salvador Gaviota y estoy abrumado. Ha pasado demasiado tiempo desde la última vez que una lectura me impresionó tanto.

Sonrío, y me echo a llorar como si me hubieran roto el corazón.