Me he vuelto adicto a esta canción...
Creo que la letra se expresa mejor que cualquier cosa que pudiera decir.
2055 - Nach Scratch (con Lesk y Madnass)
Dos... Cero... Cinco... Cinco...
Siento mi mundo llorar, no quiere explotar,
se acerca el final de los días.
Alma destructora, es la hora,
2055, el planeta se evapora.
Siento mi mundo llorar, no quiere explotar,
se acerca el final de los días.
El tiempo nos come, nos rompe,
2055, nuestra tierra en hecatombe.
Mi pensamiento se dispara cual bala que viaja ardiendo
hacia otro tiempo, futuro incierto
(¡lo estaís viendo!).
50 años más allá y dónde va la humanidad
a punto de estallar, queremos curas de humildad.
2055: expolios, monopolios,petróleo, territorios partidos
(¡culpad al odio!),
laboratorios donde se clonan soldados,
manicomios colapsados, epidemias y microbios,
tribunales virtuales que sentencian sin clemencia
contra toda resistencia al poder establecido,
satélites vigilan desde el cielo como águilas,
son máquinas qué saben en que mierda andais metidos.
Mantente en vilo, no escaparás a sus garras.
Ponen chips en nuestras nucas como códigos de barras.
Mendigos se liquidan por insecticida, ¡clamad!,
unos mueren sin comida y otros por obesidad.
Ciudad sin identidad mata por una moneda
y tras el toque de queda solo espera la humadera ya.
Nueva era, regenera tu organismo,
cirugía y energía al servicio de los mismos.
Cataclismos, maremotos, continentes rotos por seísmos,
tras diez cumbres en Kioto y no hay acuerdo,
el mundo ha muerto porque se extinguen las especies y los bosques son desiertos.
Psicosis en Metrópolis, ¡tú también caerás!
El agua es cara, en cada cara hay una máscara de gas.
Informática, robótica, razón artificial,
Desde mi bola de cristalveo este nuevo orden mundial
y observo como este rey mono en un trono impone,
el ciclo natural se rompe y se descompone.
Glaciaciones que amenazan con cubrir la tierra.
2055: año de miseria y guerra.
Soy un ladrón, le robé la máquina a Michael J. Fox
y bajé con máscara porque el aire me sabe a aerosol.
Bopal recuerda su atmósfera fría, me calenté con un vaso con 96º de alcohol.
Juguemos de hobby al Risk.
La moda es la revolución de un país,
o se nace con balón o con "UZI".
Disparo a la crisis, insistir lógico y no gusta,
buscan mi eliminación como si fuera chusta.
Escupo mermelada sintetizada,
2055, aquí se considera un manjar.
Del deporte, ni hablar:
Indurain subiría sin respirar veinte veces la Marmolada.
Ya no se hace falta solarium, quema un día nublado,
este calor odia el termómetro en su intermedio.
La religión está lejos de extinguirse;
dime, ¿qué vas a hacer si te regalan fe en un huevo kinder?
Para los niños un algodón de azúcar frito con ketamina,
vienen con imaginaciónen en sus vitrinas.
La economía solo es degustada como caviar
en dosis pequeñas, nunca elevada, para variar.
Se mezclan ideas con fantasías, un entrenamiento
al Warhammer para los hijos del enfrentamiento.
Aquí se lleva la política "aderezá" con Islam
(van a hacer estallar Long Island),
(el cielo bajo un imán).
Luce el sol negro, el desierto de Gobi
hace frontera con mi cuaderno y la tapa del boli.
Se abre y deja escapar la tinta hasta el mar,
que se adhiere a un submarino de la tercera guerra mundial.
Flota con rabia la furia, el bulling del colegio parece normal
y aparece El Sahara en vez del sentimiento, la tierra pasa del verde al ocre,
se llega al tope, salen zombies de los graffities del Cope.
2055: es el caos infinito, reina el delito,
suenan sirenas, disparos y gritos.
Evito en lo posible el exterior, las condiciones son extremas,
el oxígeno envenena y el sol quema.
Sistemas informáticos programan cada vida,
nuevos virus triplican las víctimas del sida.
(Miedo a atentados suicidas)
(nadie sale de su hogar),
Atocha y Manhattan dieron paso al Vaticano y Trafalgar Square.
El mar cubrió países enteros debido al deshielo,
más de mil especies animales se extinguieron.
Sesenta grados de día, de noche treinta bajo cero,
hace tiempo que es ácido el sabor del llanto del cielo.
Temblores de suelo desolan regiones cada hora,
un tsunami por semana el litoral devora,
el Átlantico llega ahora hasta Arizona
y en lugar de flora hay dunas a lo largo del cauce del Amazonas.
Ya no hay zonas libres de la contaminación,
ni tan siquiera las cumbres del Himalaya,
París hoy es un campo de batalla,
el crudo cubre cada playa,
no queda ningún volcán que no haya entrado en erupción.
En la población se ven malformaciones físicas,
la causa: escapes en centrales nucleales térmicas.
El polo opuesto: fábricas de bebés,
perfección bajo elección con una previa manipulación genética.
La comida es sintética,
el consumo de agua es limitado,
la atención médica es privilegio privado,
el delito es castigado con la pena capital,
uno decada tres adultos sufre Alzheimer gracias al cristal.
Es el final de nuestros días de agonía,
ya nadie confía en encontrar salidas a esta crisis.
Los oasis de esperanza son sólo pura utopía.
¡Sed bienvenidos al principio del Apocalipsis!
Siento mi mundo llorar, no quiere explotar,
se acerca el final de los días.
Alma destructora, es la hora,
2055, el planeta se evapora.
Siento mi mundo llorar, no quiere explotar,
se acerca el final de los días.
El tiempo nos come, nos rompe,
2055, nuestra tierra en hecatombe.
Podéis escucharlo vía Youtube
Autumn Castle
viernes, 23 de enero de 2009
Un himno para el Apocalipsis
De la Pluma de
La Maladie de la Raison
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12:01
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domingo, 26 de octubre de 2008
En defensa del kubotan
Lo estúpido es intentar demonizar éste instrumento creando una legislación restrictiva para ello. Si el problema es que un civil, o ya puestos, un miembro de los cuerpos de seguridad, lleve un kubotan, la solución es ridículamente insultante: una linternita portátil de metal, o incluso más simple, que un tío que trabaje el metal te haga una barra roma, de aluminio, de quince centímetros, y que demuestren que llevas encima un kubotan. Por el amor de dios, un simple bolígrafo bic sirve para realizar la mayoría de maniobras que se pueden hacer con un kubotan. Un bolígrafo metálico es un kubotan muy doloroso. Leches, hay técnicas de kubotan que se pueden hacer con una revista enrollada. ¿Deben requisarme de forma preventiva los bolígrafos, linternas, pinceles, termómetros, lapiceros o revistas que porte encima, para evitar aplique las técnicas de autodefensa que un profesor titulado me ha enseñado? ¿Y las técnicas de kubotan que es posible hacer con los dedos? ¿Piensan prohibirme que lleve mis dedos a la calle?
Hay un problema en todo esto, sobre todo, o casi en exclusiva referente al ámbito policial, y es cómo tratar el problema de las reducciones y me tomaré la libertad de basarme en las palabras previas de un agente de seguridad para explicarlo. Si te ves obligado a reducir con las manos, obligado a la lucha, es muy probable que se produzcan lesiones en cualquiera de las dos direcciones (detenido y agente). Se podría utilizar una defensa, como el bastón extensible, pero el riesgo de lesión para el reducido todavía existe. Los espráis de defensa son vulnerables al viento, y no siempre resultan efectivos. Quedarían los reductores eléctricos (como los Táser), pero que levante la mano quien piense que no serían pésimamente vistos, eso en el caso de que permitieran usarlos.
¿Y el caso civil? En el caso de que resulte agredido, ¿no puedo utilizar el kubotan para mi defensa? ¿Tengo que reducir al agresor a ostia limpia, procurando en el proceso no incurrir en delito de agresión? ¿Bastará si le rompo el brazo retorciéndoselo? ¿Todo este rollo por un cilindro de metal o plástico que es más seguro que reventar bocas a puño limpio?
Habían dicho aquellos okupas de la famosa polémica que llevarían todos su kubotan, “ese inquietante cilindro”, “de aspecto siniestro”, como matizan algunos informativos, a la próxima manifestación, con evidente ánimo de usarlo. Sólo que a mí me gustaría matizar que incluso su variante persuader (punta ojival, tipo punzón), salvo que te lo metan por un ojo (el kubotan romo exactamente lo mismo) y para eso un bolígrafo es igual de efectivo, resulta bastante inútil sin entrenamiento.
Yo rompo una lanza para que una persona pueda utilizar un kubotan como instrumento de autodefensa, y mucho más para que los cuerpos de seguridad del estado puedan emplearlo, aunque se necesite una nueva regulación. Que pidan un registro, que necesites hacer un curso titulado para emplearlo, que te exijan un determinado cinturón en artes marciales. Pero que no me jodan, haciendo que sea más fácil echar mano a la chirla, que a un puto palo de plástico. Así que aunque no vaya a tener ninguna relevancia, aunque no vayan a hacerme caso, hoy escribo esto.
Defendiendo mi kubotan.
De la Pluma de
La Maladie de la Raison
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4:54
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miércoles, 22 de octubre de 2008
A tomar por culo la puta escalera de los cojones
Crisis de alimentos en el Tercer Mundo.
Explosivo aumento del consumo de drogas.
Una crisis económica mundial que se agrava.
El mundo árabe convertido en un avispero.
El primer gran mazazo del cambio climático a la vuelta de la esquina.
Una Iglesia desfasada.
El protocolo de Kyoto pasado por el forro de los cojones.
Un Papa que se niega a condenar los actos de la Camorra.
Izquierda y derecha gastando saliva.
Un palurdo de 71 años para presidente de la primera potencia mundial.
China saliéndose de madre.
Islandia en bancarrota. Inglaterra congelando sus activos.
Las petroleras haciendo lo que le sale de los huevos…
No sigo, que me enveneno. Y el insomnio ya me pone de mal humor.
De la Pluma de
La Maladie de la Raison
en
4:12
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martes, 2 de septiembre de 2008
Esos viejos fascistas
A pesar de llevar treinta y dos años en la tumba, Franco no está muerto. Como un mohoso fantasma, sigue teniendo algo que decir en esta España ajada y cainita. Que alguien me explique, sino, cómo aún tenemos en este país de mierda (léase con la entonación apropiada, ponga énfasis en lo de mierda) gente que se mata alegremente por tal o cual ideología desfasada, unos retrógrados prendehogueras con gritos de ¡Vaspaña! ¡Vaspaña! al son del Cara al Sol, y otros vándalos quemacristos con cualquier variante de ¡antifascista siempre!. No miento: he dicho que en mi país la gente se sigue matando por lo que el 29 de Diciembre de 1978 los españoles tratamos de soterrar; han pasado 30 años de democracia y parece que no hemos avanzado nada.
Oriana Fallaci dijo en una ocasión: “hay dos tipos de fascistas: los fascistas y los antifascistas”; tan controvertida frase se ha convertido en profética, pues ciertamente, si examinamos los métodos de unos y otros, no hay diferencia entre las pandillas de fascistas (o neonazis, o neofalangistas) y las de antifascistas (o antinazis): son todo la misma mierda extremista, violenta y radical, y esa violencia gratuita que tanto se ha achacado a la ultraderecha se repite, igual (o peor), en los antifas callejeros.
La realidad no puede negarse; de unos años a esta parte, España se ha visto inundada de una clase de pintorescos antifascistas que tienen una habilidad magistral para oponerse a todo aquello que no piense igual que ello y que por tanto se vuelve, instantáneamente, “facha”, un objetivo al que darle caza y enfrentar con violencia ruin y estrambótica. Y que de alguna forma ven fascistas por todas partes menos donde los hay. Que le cuenten a otro la milonga de que su única intención es defender al pueblo y limpiar España (o Galicia, o Cataluña, o Madrid, o su barrio) de malvados fachas; es un discursito que ya lanzaron otros antes y acabamos quemando gente atada a cruces o llevando a un grupo de niños a tomarse unas duchas en una cámara de gas.
Lo más irónico es que estas bandas antifascistas que se han apropiado de un término (sí, antifascista) con un pasado noble, están formadas por idiotas que en su vida han olido lo que es vivir el fascismo. Es muy fácil autoproclamarte antifascista detrás de un pasamontañas, con un bate de béisbol y apoyado por media docena de tarambanas de tu grupúsculo gritando consignas a la medianoche. Es tan irónico como esos tontos del bote que se proclaman anarquistas: es facilísimo proclamarte anarquista con quince años cuando vives con papá y mamá, que te dan paga semanal, te dan comida y cama gratis, te están pagando tu línea de internet y tu móvil de última generación, te han regalado un Ipod nuevo por tu cumpleaños y compras en tiendas de marca. Anarquista por mis cojones. Lo siento, no me puedo tomar en serio a un batiburrillo de mocosos que han convertido la figura del Ché Guevara en un artículo de merchandising.
Casi es para echar de menos a aquellos proclamados fascistas de finales de los años setenta y principios de los ochenta, engominados como los soldados de la Legión que aparecían en las fotos de la posguerra y rebelándose contra la democracia y la Constitución. Y digo que es para echarles de menos, porque en aquél tiempo al menos sabías quiénes eran los fósiles, los inadaptados, los imbéciles. Eran los que te hacían cantar el Cara al Sol para no llevarte dos ostias en la Plaza Mayor o los que iban a dejar flores haciendo el saludo falangista al Valle de los Caídos.
Hace tiempo leí en internet a un anónimo que escribió: “antifascistas somos todos los demócratas”. Estoy seguro que quien lo escribió no sale con un hacha a la calle, no boicotea manifestaciones, no pinta grafitis en las paredes de su calle ni le hace cortes de mangas a la policía. Pero probablemente sea más, mucho más antifascista que cualquiera de vosotros, antifascistas de palo que sois, en esencia, la misma mierda que la que decís combatir.
Elvira Lindo lo resumió muy bien en El País, escribiendo en su artículo Antifascistas: Si un viejo transeúnte de pasado antifascista se topa de pronto con una manifestación de estos nuevos defensores, a buen seguro que piensa, “Dios mío, ¿dónde está la policía?”
Dicho todo esto:
A pesar de que he citado a la Legión, soy el primero en decir que tengo amigos - buenos amigos - en la Legión: Chivu y Arantxa, sólo por nombrar a un par de ellos. No estoy insultando al cuerpo, pero es una realidad innegable que combatió con los Nacionales en la Guerra Civil Española.
No, no soy fascista ni de la ultraderecha. Muchas veces ni siquiera soy de la derecha, viendo que en España dicha ideología política sigue siendo la misma mierda que toda la política de mierda que hacemos en este país de mierda.
No, tampoco me gusta la mierda.
No, no soy republicano. Considero que a día de hoy es totalmente imposible efectuar en España una república que funcione. Es más, dudo que algún día España sea una república que funcione. No, no me vengan con cuentos chinos, la II República fue un desastre. Me encanta el sistema político inglés. Y adoro a Cromwell.
No, Franco no fue ninguna clase de héroe nacional. Fue un dictador que llegó al poder tras una Guerra Civil, que se aprovechó de una serie de circunstancias afortunadas que le facilitaron el camino y que contó con el apoyo de una camarilla de afines ideológicos y de una gran parte del pueblo español que le apoyó fanáticamente.
No, si los republicanos hubieran ganado la Guerra Civil las fosas no habrían estado menos vacías. Ambos bandos llenaron los cementerios. Ambos bandos se llenaron de demagógicos, mentirosos, asesinos, ratas, traidores, correveidiles, soplagaitas e hijos de la gran puta. Lo único que el bando republicano tenía a su favor es que la II República fue un gobierno legítimo y no un estado impuesto tras un Golpe de Estado.
Pero estoy seguro de que aún habrá alguien que me replique violentamente, con explicación o sin ella, con amenaza o prepotencia o mierda escupida o goteándole el colmillo. Sólo me queda decir que ante eso, me reafirmaré todavía más en lo que he escrito.
Esto, contra Franco, no pasaba.
De la Pluma de
La Maladie de la Raison
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2:15
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sábado, 22 de diciembre de 2007
Intento de casa para pájaros, I
Lo reconozco: a veces soy excesivamente puntilloso con algunos detalles tontos. Supongo que me podría preocupar en estos mismos momentos con cualquier otra cosa. Seguro que hay chintófonos mucho más importantes. Pero no, justamente me he puesto a pesar en la citada tontería.
Si no recuerdo mal, la última vez que hablamos andabas con prisa, casi me dejaste con la palabra en la boca, y te fuiste sin responder a una pregunta que yo consideré de lo más sencillo. Quizá es porque yo, esté con prisa, con tiempo, moribundo, alegre o viendo un documental sobre la vida de la langosta, sé si alguien me cae bien, o mal; sé si quiero saber algo de una persona o no. Ya ha llovido desde que te fuiste de viaje a Italia (por aquellas fechas fue cuando se dio todo por perdido, si no recuerdo mal), e imagino que si te importara lo más mínimo habrías tenido tiempo para pensarlo, especialmente ahora que tienes pareja formal y que supuestamente ya no deberías comerte la cabeza conmigo; y si lo haces, entonces no me odias tanto, pero estás perdiendo el tiempo.
De todos modos, como probablemente no harás caso de estas palabras, si llegara el caso de que las leyeras, cosa en la que tampoco tengo demasiada fe, decirte que te aclares de esta forma es otra forma de perder el tiempo, por lo que no le daré más vueltas; pero bueno, sí que estaría bien que borraras mi blog (el antiguo, por cierto) de tus links y que me dijeras si piensas borrarme del Messenger, tirar mi número de teléfono o lo que sea.
Para qué negarlo; yo antes te tenía por una persona madura y estable y resulta que eres tan infantil como todas, así que si vas a seguir actuando así, sería bastante preferible que me lo dijeras para poder ahorrarme el dinero de enviarte un mensaje éste Fin de Año para felicitarte el año entrante.
Aunque decir todo esto sigue siendo perder el tiempo.
De la Pluma de
La Maladie de la Raison
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15:22
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martes, 18 de diciembre de 2007
Todo lo que sube...
Esto es un resultado nacido de no aplicar el teorema de la Navaja de Ockham.
Pónganse ustedes en situación de visualizar una empresa privada, creada en un ámbito local, y basada en el intercambio comercial de productos de lujo cuidadosamente tratados con amor artesanal y con un ámbito de comercio reducido. Un tipo de negocio tan concreto necesita de una clientela muy especial, y buscar unos inversores y unos clientes selectos lleva tiempo; hubo que tener paciencia, pero el negocio, por un azar de la fortuna o una estrategia de mercado cuidadosa, despegó con olor a billetes frescos.
Tras un tiempo prudencial, la empresa decidió ampliar su oferta, y compró un solar en un polígono de nueva construcción: la empresa trasladó allí sus oficinas centrales y los puestos de producción, mejorando la imagen pública y aumentando la calidad de sus producciones como resultado de la mejora de las condiciones de los trabajadores y de una estrategia publicitaria innovadora que permitió la ampliación de la plantilla.
El primer propietario decidió que era el momento de tomarse unas largas vacaciones, ya que gracias a los beneficios conseguidos podía retirarse, así que puso a la empresa en venta por lo bajo, y tras un desplome de su cotización debido a lo arriesgado de su movimiento, fue vendida por una ridícula cantidad a un joven y emprendedor nuevo rico, quien observó la venta de la empresa de humildes orígenes como una plataforma empresarial de proyección lejana.
Este joven empresario creó una Junta Directiva presidida por él mismo como primer paso a diversificar las actividades de la empresa en ámbitos relacionados, pero de un espectro más amplio: la inversión dio sus frutos, y bajo la tutela del nuevo propietario, ahora Director General, la empresa, aunque a pequeña escala, pudo salir a bolsa con un éxito abrumador con una nueva ampliación de sus naves industriales y una nueva contratación masiva; fue su instalación como gran empresa, puntera en su línea e innovadora en sus métodos, y al poco su clientela y sus inversores fueron surgiendo de ambientes más variados. En pocos años, la empresa se convirtió en una pequeña multinacional.
Sin embargo, las condiciones de trabajo empeoraron con el tiempo; se incrementaron las cantidades mínimas de producción, hubo recortes de plantilla, no se modernizó el equipo y se gastaron grandes cantidades de tiempo y dinero en quimeras estúpidas que lastraron la economía de la empresa; se acusó de corrupción a miembros de la Junta Directiva, hubo despidos, cambios, actuación de los sindicatos. Tras una huelga de los trabajadores la empresa se vio obligada a parlamentar con los sindicatos y a hacer cambios de emergencia y una contratación que intentó ser masiva para normalizar la situación, aunque sin éxito.
Se crearon comités. Hubo enlaces sindicales y nuevos miembros de la Junta que intentaron salvar la situación. Se propusieron ideas, reformas, se habló de subir los sueldos, o de poner a la venta la empresa. Pero el Presidente se negó, alegando que los proletarios pretendían arruinar su empresa, por la que tanto había luchado. ¡Él, que la había convertido en lo que era! ¡Él, que había gastado todo su dinero en su inversión! Mantener el status quo era la solución: no más cambios, y aguantar la crisis. Antes o después las protestas cesarían. Sin embargo, pasado un tiempo, con el desplome de la empresa en bolsa y la deuda contraída, la Junta Directiva presionó para tomar medidas, y tras la presentación de un precontrato público de transferencia de poderes de dudosa legalidad, se aprobó la reforma de la empresa y se pidió a la Junta Directiva que dejara aparte rencillas y negociara con los representantes de los sindicatos y de los trabajadores para llegar a unas condiciones satisfactorias para ambos bandos a fin de salir de la crisis. Se propusieron reformas, medidas e ideas en la Sala de Juntas.
Por eso todas esas ideas nunca despegarán; no porque algunas sean poco originales, no porque sean demasiado ambiciosas, no porque cuenten con pocos partidarios, ni siquiera porque no haya nadie capaz de llevarlas a cabo, o tan sólo de ofrecerse para ello. El problema, más allá del apagamiento general, no es la falta de iniciativa, sino la de compromiso. De compromiso por parte de las altas instancias. Porque no se cumplen los plazos, porque no cuajan los intentos y sobre todo, por una absoluta falta de confianza absolutamente xenófoba.
Actualmente esa empresa se encuentra en suspensión de pagos de forma indefinida. La Junta Directiva pone cabezas de turco para calmar a los sindicatos, porque no se encuentran culpables. Ha habido huelgas, y formación de piquetes entre los trabajadores. Se han hablado de sabotajes en las herramientas y hay rumores de que hacer unos meses se boicotearon los puntos de distribución a causa del descontento, aunque nunca se pudo descubrir al culpable, caso de haberlo.
Puede que lo más fácil hubiera sido poner la empresa en subasta pública cuando su valor aún era alto, o aceptar un contrato de venta donde se respetarían los puestos de trabajo y los estatutos de la misma con la intención de volver a los orígenes para empezar de nuevo. No lo sé, no soy empresario, sólo sé que no se hizo así. No se hizo lo más fácil. Ni se está haciendo. Ni se hará.
Tiene toda la pinta de declarar una bancarrota al primer golpe de viento. Lo siento por todos los que se irán a la calle con la sensación de haber perdido el tiempo.
De la Pluma de
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19:41
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viernes, 23 de noviembre de 2007
No comments
"Mira, no se. Ahora tengo prisa."
Pues vale, ya me has respondido todo lo que quería saber.
Quién decide lo mejor para los dos si es que tiene esa opción
nunca sabes si romperlo todo o esperar viento a favor
todo aquello que se va cuendo se va lo hace paraq no volver
y si por una de estas nunca vuelve nunca se parece a lo que fue.
Dime por qué dime por qué todo se complica y bien.
Dime por qué dime por qué cuanto más se necesitan yeah.
El principio será duro y se morderán los puños al dormir
se sentirán como dos tigres atrapados en un pozo de serrín
aprenderán a no soñar el uno con el otro y al revés
a disfrutar de lo que tienen o tendrán dejando el agua correr.
Dime por qué dime por qué todo se complica y bien.
Dime por qué dime por qué cuanto más se necesitan yeah.
Hoy me siento en la autopista a contemplar
como la gente viene y va
mosquitos una noche de calor.
Imagino que ahora mismo le dan vueltas
al destino tanto ella como él.
Y esta noche será larga como largo
es el camino que les queda a los dos por recorrer.
Hoy me siento en la autopista a contemplar
como la gente viene y va
y los coches hacen ruido como si fueran
mosquitos una noche de calor.
Imagino que ahora mismo le dan vueltas
al destino tanto ella como él.
Y esta noche será larga como largo
es el camino que queda yeah.
Dime por qué dime por qué todo se complica y bien.
Dime por qué dime por qué cuanto más se necesitan yeah.
De la Pluma de
La Maladie de la Raison
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viernes, 22 de junio de 2007
Era un partido y no un mitin, soplapollas
Como algunos de ustedes sabrán, ayer se celebró en el "Paco Paz" el partido entre la selección gallega y la selección cubana. A mí me invitaron al partido, y la verdad es que tenía ganas. Así que fui, me senté y disfruté con el buen juego de los cubanos, que dieron espectáculo, buen juego y risas desde el comienzo -con sus motes como "Dinámico" y "Atómico"-, para compensar que la selección gallega estaba descordinada, desganada y que jugó como el culo y el aburrimiento de gran parte de la selección. Hasta ahí, todo normal, de no ser porque en el segundo cuarto me fui al otro extremo del estadio, porque a mi lado había una jartá de elementos nazionalistas, con la bandera símbolo de la independencia gallega, coreando consignas que tenían que ver de todo, menos con el partido.
Me alegraría decir que ganó Cuba para darles en la nariz a estos merluzos, pero no lo haré, aunque la selección cubana ganó con justicia. No lo haré, porque a estos imbéciles no les importaba nada el partido, ni el resultado. Solamente coreaban a la selección gallega para tener una excusa con la que gritar "Galiza, Galiza", ya que ni atendían al partido, ni al marcador, ni animaban cuando todo el estado se levantaba para darle ánimos a nuestro equipo.
¿A qué fueron entonces estos nazionalistas? Pues a corear frases como "unha nazón, unha selezón" ('una nación, una selección'), "Galiza ceibe" ('Galicia libre') o la siempre presente "Puta España" (que no sé a coño de qué venía en el partido). Lo que demuestra que a estos proyectos de personas sólo acudían para llamar la atención acerca de sus estúpidas pretensiones pueriles y sus sueños de una Galicia independiente (La verdad, ¿qué clase de país intentar crear?). En el descanso, empezaron con los coros de "Espanhol el que non vote" ('Español el que no vote'), frase a la que que aún estoy intentando encontrar la lógica.
Cuando yo ya pensé que lo había visto todo, empezaron a corear una gran frase, desplegando imágenes del Ché (que siempre queda bien el rollo éste del guerrillero por la libertad, pero yo me pregunto si alguno de estos tiñalpas se habrá leído la biografía del cholo este): "Cuba sí, yankees no"; por supuesto, ante la falta de imaginación de estos imbéciles, tenían que cargar contra Estados Unidos y contra España. No sea que los cubanos se ofendan. O sea. Claro, que con todo este rollo de la puta España no se si se dan cuenta que sus institutos los paga el Estado Español, que la seguridad social está subvencionada por el Estado Español y que si ayer no les pusieron una bomba, a ellos y al grupito de Red Skins (yo el rollo este de skins comunistas, no lo acabo de pillar, la verdad...) que pululaba por las gradas fue gracias a la policía pagada por el Estado Español. Pedazos de mierda.
Mención aparte merecía el maromo, que pululando por las gradas cada diez minutos, con la sola compañía de una cerveza (una distinta cada vez) se ponía a gritar a los nacionalistas "Ga-li-za, Ga-li-za" para que le corearan (a veces hasta lo hacían): joder, chaval, búscate un amigo. En serio.
De la Pluma de
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15:20
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lunes, 21 de mayo de 2007
... esto es lo que está ocurriendo
Hay un fotolog de cuyo autor no diré el nombre que yo considero imprescindible echar un ojo. Y no lo digo para que la gente mire, enjugue la lagrimita y siga adelante, enternecida por la crudeza de algunas de las imágenes hasta que el próximo anuncio de Armani o los ecos de la campaña política le borren de la retina lo observado y el rostro del soldado, del niño o la niña de turno, la basura, la chatarra, la imagen del hambre desaparezcan como un fantasma al amanecer en una evanescencia inesperada, floash.
Lo considero imprescindible porque parece que en este mundo agonista y egoísta sólo sabemos reconocer la realidad a golpes de imagen, fantasía fotográfica en la Era de la Información: crudo, sin sal, y delante de los ojos, sólo entonces parecemos recordar lo que sabemos. Ese fotolog es una bofetada en la cara llamando a mirar y actuar. Es crudo, es duro, es feo y es real, jodidamente real.
Lo que más me duele es que alguna gente llega a ese fotolog, mira las fotos, y se equivoca de espacio. El autor no ha hecho ese refugio virtual para que le digan lo que le quieren, lo guapo que es o cuándo van a pasar a buscarle. No lo ha hecho para que opinen sobre la calidad de las fotografías, o la iluminación. ¡Y no me cabe en la cabeza que alguien que haya visto dos entradas cualesquiera pueda dejarle un comentario como “muy bonito este blog” o “nice pik!”! Señores… es dramático, horrible, duro, crudo, doloroso, impactante… Hay una sarta de adjetivos que describen uno u otro aspecto del fotolog, pero… ¿bonito? ¿Está usted enfermo o qué?
Yo quiero pensar que muchos de los que dejan esa clase de comentarios no se han parado a mirar las imágenes que están colgadas, o que dicen lo que dicen con afán de demostrar que el autor le importa y que siguen sus proyectos, que están de acuerdo con lo que hace. Quiero pensarlo, porque es más fácil que pensar que la bancarrota espiritual ha llegado hasta extremos tan absolutos y la estupidez humana es tan infinita.
Y hasta el momento, ésta es la imagen que más me ha impactado. Y no voy a decir que es bonita, ni hermosa, ni que su blog es lindo ni cuánto lo quiero.
Porque al fin y al cabo, ese fotolog es lo que es. Real y crudo: una patada en nuestra indolencia.
Y eso nunca será hermoso.
De la Pluma de
La Maladie de la Raison
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9:57
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viernes, 27 de abril de 2007
La armadura de herbolario
Hay una tienda en Ourense que, supuestamente, se dedica a vender equipación y objetos para la práctica de las Artes Marciales. No diré que tienda es, porque probablemente muchos sepáis ubicarla ya. Y si no (en reconocimiento al jodido Anónimo del anterior blog), pues os jodéis. La cuestión es que yo llevo un tiempo ahorrando para comprarme mi propia armadura de Kendo, y supuse que quizá en este sitio podrían conseguírmela, y entré, y pregunté, con un resultado más o menos así.
- Hola, buenas tardes.
- Buenas tardes, ¿qué quiere?
- Mira, aquí vendéis equipamiento para artes marciales, ¿cierto?
- Sí.
- Estaba interesado en adquirir una armadura de Kendo. ¿Podríais conseguírmela?
- (Cara de susto) Creo que no... No, aquí no.
- ¿Y sabes de algún sitio en Ourense donde podría conseguirla?
- Uff... no soy de esta ciudad, sólo trabajo aquí... No sé decirte. Pregunta en una herbolaria.
- ¿Eh?
- Prueba en una herbolaria o una farmacia naturista.
- Ya... esto... gracias.
Y me fuí de la tienda, y pensando llegué a una conclusión
A) La tienda es una tapadera. ¿Traficarán con armas? Y de ser así, ¿por qué no me lo dijeron?
B) Van a despedir a la dependienta y está pensando en joder el negocio mientras se le termina el contrato.
C) No tiene ni puta idea del género que trabaja.
Pues vale.
De la Pluma de
La Maladie de la Raison
en
17:25
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Etiquetas: Estupidez humana


