Autumn Castle

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lunes, 22 de septiembre de 2008

¿Go en Galicia? ¡sí!

Esta idea salió tras un café bombón de las cabezas de Kaede  y mía y lo que empezó como una posibilidad tomó forma rápidamente. De golpe y porrazo, dijimos, venga, adelante, ¿por qué no?, y nos enfrascamos a ello. Nos lo tomamos como algo serio, y es que nos dimos cuenta que aquellos que probaban el go se enganchaban (igual nos pasó a nosotros), pero que en Galicia (en España es una afición bastante minoritaría aún) apenas había con quién jugar, no hablemos ya de asociaciones y clubes y ahí es donde entramos nosotros.

¡Vamos a crear un club! ¡Vamos a formar una asociación!, dijimos. Y dicho en esto, estamos dando ya los primeros pasos para hacerlo. Al fin y al cabo, no se necesita más que empezar con dos tableros y una cafetería donde cubrirse para jugar.

Así que nos hemos puesto a la tarea de buscar gente que busque otra gente con la que jugar, o quien aquella que quiera aprender. Por ahora ya se puede visitar nuestro blog:

Club de Go Ourense 'Honinbou Shusaku'

Escogimos éste nombre, Honinbou Shusaku (本因坊 秀策 , 'Hon-inbō Shūsaku') en honor al gran jugador del siglo XIX, considerado uno de los "tres santos del Go".

En fin, iremos hablando de ésto y de más cosas en el blog.

Bienvenidos todos.

miércoles, 23 de enero de 2008

Griegos y Orensanos

Decía en su artículo de la Región José Luis Penedo, persona que merece todo mi respeto, que a Ourense se le conocía, en tiempos, como la Atenas de Galicia, debido a la gran cantidad de eruditos que llegaron a residir a la vez en mi ciudad, y que desarrollaron una gran actividad literaria, artística y cultural en muy diversas áreas. Defendía también el hecho de que Xaime Quessada, importante pintor local, merecía el nombre de una calle que le homenajeara, petición a la que me uno con sumo gusto, ya que el pintor, uno de los pocos referentes artísticos que nos recuerdan al Ourense ateneico; no obstante quizás debería pinchar con cierta condescendencia al señor Penedo por su énfasis en que se le reconozca al señor Quessada su derecho a una calle, que ya no es la primera vez que lo hace, argumentando los nombres de alguna de ellas, como “Papón”, “Murga” o algunos otros nombres del callejero orensano que le resultan, digamos, de segunda clase. Qué quiere que le diga, don José Luis, yo también considero que nuestro máximo exponente de la pintura, que ha sido reconocido, y con justicia, internacionalmente, merece compartir callejero con otros ilustres nombres que pintorean nuestra ciudad en sus placas, pero también soy de los que le invade una sensación gustosa al encontrarse con la “rúa do lobisome” o la “rúa do medo”, o de los que sonríe a medias al encontrar uno de los lugares citados en “A esmorga”, novela que usted honra, y que está llena de nombres semejantes a los que nos recuerda.

No obstante, y meditaciones aparte, éste escrito no iba con intención, pese a toda la anterior parrafada que he escrito tan alegremente, a criticar ni el artículo de don José Luis, ni a rebatir ninguno de sus argumentos, en absoluto. En realidad lo escribía por el mensaje subyacente, por el título: Ourense, huérfana de artistas. Y es que ésa es una gran verdad, que poco a poco, ésa Atenas gallega se ha ido despojando de pensadores, literatos, artistas, sabios. Quedan, claro que quedan, pero cada vez menos. Nos falta la chispa, el ambiente, pero también, Don José Luis, nos falta el apoyo, nos falta la ayuda, nos falta el interés del orensano de a pié por el arte (¡complicada definición!).

Pongamos un referente: y es el premio de poesía “Cidade de Ourense”, donde se nos pedía que antes del próximo 8 de Febrero presentáramos una obra original e inédita de un mínimo de seiscientos versos (cantidad nada despreciable), con un premio monetario, plata y publicación del libro como único premio, además del premio de participar, claro está, en un fragmento de la cultura y el arte que algunos tanto amamos. ¿Sabe usted, don José Luis, porqué no me he presento al citado premio? ¿saben ustedes, queridos lectores, que como yo, algunos han decidido no presentarse al encontrarse, en las bases, con una pequeña frase que nos ha sorprendido?

1º. Poderán participar todas as persoas que o desexen cualquera que sea a súa nacionalidade, sempre que as súas obras se presenten en galego ou en portugués.

(1º. Podrán participar todas las personas que lo deseen, cualquiera que sea su nacionalidad, siempre que sus obras se presenten en gallego o en portugués).

Dejen que me explique. No tengo nada en contra del idioma portugués, lengua que merece todo mi respeto, así como sus hablantes. Por supuesto, mucho menos me opongo que a un premio literario gallego pida que se presenten obras en gallego; no sólo es aceptable, sino que es, a mi parecer, necesario. Podría incluso aceptar que sólo se presentaran obras en nuestra querida y hermosa lengua gallega.

Sin embargo, no consigo entender (y no habrá lusista alguno que me convenza de lo contrario) que en un premio gallego se acepten obras en portugués, y no en castellano. Sencillamente, no me entra en la cabeza. ¿Acaso la justificación de un país cercano implica que es más importante su idioma que el idioma que nos pertenece, el castellano, tanto como el gallego? Admiro la lengua portuguesa. Admiro Os Lusíadas, para mí la obra cumbre de nuestro país vecino, libro del que soy orgulloso poseedor. Pero no, no puedo entender que pueda competir un lisboeta en el Cidade de Ourense porque redacta un cultivado portugués, y no pueda competir un joven escritor de León porque no conoce el gallego.

Quizá esos pequeños detalles, Don José Luis, ayudan a que Ourense se aleje más de ser la Atenas de Galicia una segunda vez. Porque esos detalles hacen que nuestras obras escritas en lengua castellana viajen a Madrid, a Burgos, a Salamanca o a Valencia, por el sólo hecho de que en nuestra propia ciudad, no los admiten.

martes, 22 de enero de 2008

Y luego hablan de racismo

El pasado mes de Julio, en la Plaza de las Mercedes, hubo un apuñalamiento: un menor asestó una cuchillada a otro bien entrada la madrugada que le afectó al pulmón y el corazón; gracias a una rápida actuación de los servicios de emergencia, el joven ha salvado la vida, pero la cuestión no es ya que no tengamos que lamentar una víctima mortal, que cómo un menor puede ser tan dado al navajazo, ni siquiera el hecho de que Ourense, habitualmente tranquila, no sufre semana tras semanas, varios de éstos casos.

La cuestión es que los hechos que llevaron al navajazo son de lo más estúpidos: le robaron el bolso a una amiga, y se burlaban de ella por el móvil, y cuando en un gesto de amistad el joven estaba intentando recuperar las llaves de casa de su amiga, un joven de 17 años (que el periódico local oculta bajo unas siglas que no citaré) de nacionalidad colombiana se aproximó a él, no dijo palabra alguna, y le asestó la citada cuchillada, a modo de saludo, qué tal. Y ya que no doy nombres, me ahorraré todos los presuntos y supuestos.

Sin embargo, y para añadir más idiotez a la cosa, una vez detenido, el agresor declaró no recordar nada de lo ocurrido, pese a que hubo testigos que lo señalaron, incluyendo la necesidad de declarar protegidos ante el miedo al cuchillero y a sus allegados. También es de remarcar que, aunque provisionalmente encerrado en un centro de menores, se fugó en verano cuando iba a prestar declaración y lo encontraron en Portugal hasta que ayer lo llevaron ante el juez de Menores. También quisiera remarcar el hecho de que gracias a nuestra Ley de Menores, aunque el acusado estaba a unos meses de cumplir la mayoría de edad, la pena anda entre cinco y siete años de internamiento entre la fiscalía y la acusación y la defensa, que ha aceptado delito de lesiones (no intento de homicidio, como se pedía). Delito de lesiones, tiene guasa la cosa.

Me recuerda a los apuñalamientos de la calle Pizarro, donde una banda de latinos atacaron con cuchillos, cadenas y pates de béisbol a cinco jóvenes ourensanos (ya comenté el hecho en las Crónicas del Odio hace tiempo), donde no se encontraron responsables y no pillaron a uno de toda la pandilla. O a todas las veces que grupos de latinoamericanos que no me conocían se han metido conmigo, provocándome, en San Lázaro, pleno centro de la ciudad.

Sí, racismo.

Los cojones.

viernes, 22 de junio de 2007

Era un partido y no un mitin, soplapollas

Como algunos de ustedes sabrán, ayer se celebró en el "Paco Paz" el partido entre la selección gallega y la selección cubana. A mí me invitaron al partido, y la verdad es que tenía ganas. Así que fui, me senté y disfruté con el buen juego de los cubanos, que dieron espectáculo, buen juego y risas desde el comienzo -con sus motes como "Dinámico" y "Atómico"-, para compensar que la selección gallega estaba descordinada, desganada y que jugó como el culo y el aburrimiento de gran parte de la selección. Hasta ahí, todo normal, de no ser porque en el segundo cuarto me fui al otro extremo del estadio, porque a mi lado había una jartá de elementos nazionalistas, con la bandera símbolo de la independencia gallega, coreando consignas que tenían que ver de todo, menos con el partido.

Me alegraría decir que ganó Cuba para darles en la nariz a estos merluzos, pero no lo haré, aunque la selección cubana ganó con justicia. No lo haré, porque a estos imbéciles no les importaba nada el partido, ni el resultado. Solamente coreaban a la selección gallega para tener una excusa con la que gritar "Galiza, Galiza", ya que ni atendían al partido, ni al marcador, ni animaban cuando todo el estado se levantaba para darle ánimos a nuestro equipo.

¿A qué fueron entonces estos nazionalistas? Pues a corear frases como "unha nazón, unha selezón" ('una nación, una selección'), "Galiza ceibe" ('Galicia libre') o la siempre presente "Puta España" (que no sé a coño de qué venía en el partido). Lo que demuestra que a estos proyectos de personas sólo acudían para llamar la atención acerca de sus estúpidas pretensiones pueriles y sus sueños de una Galicia independiente (La verdad, ¿qué clase de país intentar crear?). En el descanso, empezaron con los coros de "Espanhol el que non vote" ('Español el que no vote'), frase a la que que aún estoy intentando encontrar la lógica.

Cuando yo ya pensé que lo había visto todo, empezaron a corear una gran frase, desplegando imágenes del Ché (que siempre queda bien el rollo éste del guerrillero por la libertad, pero yo me pregunto si alguno de estos tiñalpas se habrá leído la biografía del cholo este): "Cuba sí, yankees no"; por supuesto, ante la falta de imaginación de estos imbéciles, tenían que cargar contra Estados Unidos y contra España. No sea que los cubanos se ofendan. O sea. Claro, que con todo este rollo de la puta España no se si se dan cuenta que sus institutos los paga el Estado Español, que la seguridad social está subvencionada por el Estado Español y que si ayer no les pusieron una bomba, a ellos y al grupito de Red Skins (yo el rollo este de skins comunistas, no lo acabo de pillar, la verdad...) que pululaba por las gradas fue gracias a la policía pagada por el Estado Español. Pedazos de mierda.

Mención aparte merecía el maromo, que pululando por las gradas cada diez minutos, con la sola compañía de una cerveza (una distinta cada vez) se ponía a gritar a los nacionalistas "Ga-li-za, Ga-li-za" para que le corearan (a veces hasta lo hacían): joder, chaval, búscate un amigo. En serio.

martes, 29 de mayo de 2007

La que nos faltaba



Se supone que en España, nuestro gobierno, la autoridad política, gira alrededor de un sistema democrático. Se supone. Pero lo cierto es que cuando uno ve determinadas situaciones no puede dejar de pensar que todo es un timo, enorme y henchido, y que se mantendrá indefinidamente hasta que un cambio social (un cambio en el sistema, la presión del pueblo o, Dios no lo quiera, un golpe de estado) provoque un nuevo giro de la rueda.

Y digo esto porque un sistema donde puede gobernar el candidado menos votado por los electores, donde aquél más rechazado por el número de votos se convierte en alcalde de una ciudad, no puede ser un sistema democrático. Y eso es lo que, parece, va a ocurrir en Ourense, en el marco de las recientes elecciones.

Ahora que el Partido Popular no ha obtenido mayoría absoluta (13 concejales contra los 8 del PSOE y los 6 del Circ Purée... digo, del BNG), el candidato a Alcalde del Bloque, Alexandre, ha dejado caer en ciertas declaraciones que ahora que los Populares no han obtenido la absoluta, en Ourense gobernará por fin un alcalde nacionalista. Así que ése es el futuro de nuestra ciudad, que el candidato que menos concejales ha obtenido nos vaya a gobernar, bajo la postura de "PSOE, chincha, el PP pincha, si quieres que no gobierne, dame la alcaldía."

Por eso, afirmo que si el pacto sale adelante, Álex no es mi alcalde. No es el alcalde de Ourense. No fue el más votado, ha sido el tercer candidato, el tercero en discordia. Pero como un buitre, alimentándose de los restos de los demás, y gracias al PSOE, que parece dispuesto a lo que sea por evitar que el PP gobierne, se va a convertir en el león.

Por estas situaciones yo estoy en contra de los pactos políticos. Y más cuando nuestra infame clase política los emplea para apuñalarse y joder al adversario en lugar de preocuparse por lo que se supone, debería: nuestro país, nuestro entorno, nuestra ciudad.

martes, 15 de mayo de 2007

Le Circ Purée

Normalmente, yo no opino mucho de política. Ni de lo que se cuece ni de lo que ocurre ni lo que me cuentan. Discutir de Teología, de Política y de Fútbol en España es buscarse problemas innecesarios, empatarse y , en un 99% de los casos, no llegar a ninguna parte. Así que, bajo mi perspectiva, ¿para qué discutir? Que cada perro toque su propia flauta (ya sé que en realidad el dicho no es tan políticamente correcto - ¿captan lo delicado de la metáfora? -, pero ustedes me entienden) y aquí no pasa nada.

Sin embargo, esta vez voy a hacer una excepción.

Como todos sabrán, dentro de no mucho tiempo (hablamos de días) nos convocan a las urnas para elegir a la sanguijuela política o al mesías barbudo que dirija, entre otras cosas, nuestro ayuntamiento de ésta nuestra ciudad. Yo tengo muy claro a qué partido voy a votar, así que las campañas políticas que sacuden las tardes orensanas me resbalan bastante. Y he de reconocer que el BNG, que no sé si ganará las elecciones, ha ganado, sin duda, el título a la Campaña Más Ruidosa de Ourense. Y en serio, no es irónico: se lo han currado, es imposible que en Ourense quede una sóla persona que no sea quién es el candidato a la alcaldía por parte de nuestros amigos nacionalistas (BNG es Bloque Nacionalista Galego). La cuestión, es que el Bloque ha querido ser tan original que se ha pasado. De ridículos.

En la calle del Paseo, hace poquitos días (la Calle del Paseo es la avenida peatonal principal de mi ciudad, situada en pleno centro) situaron una de sus puertas hinchables verdes (donde por mucho cartel con la cara del candidato, puede leerse aún "Infantilandia" - ¿será un aviso del destino? -) con nada menos que tres zancudos vestidos de chillones colores, seis melenudos que parecían salidos de la Fiesta de la María por la Legalización de Eso Mismo tocando los bongos y un tipo con aspecto de telepredicador que, como vendedor a domicilio, recitaba y alababa las virtudes del partido. Vale, estamos de acuerdo con que actualmente la política es un circo, pero, señores del BNG, ¿no creen que eso es pasarse?

Tanto fue así - desde luego, la imagen era cómica -, que pasando delante del Circo de Portugal, un amigo que me acompañaba dijo, "Anda, ¡mira donde han puesto la sede del BNG!" Y es que, a pesar de que yo tengo claro a qué partido votar, si hubiera tenido alguna duda, ustedes me la habrían quitado de golpe: era evidente, gracias a su campaña, a qué partido no debo votar.

Ya saben, niños: cuidado con los nazionalismos.