Autumn Castle

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lunes, 20 de abril de 2009

En el meeting de la humanidad - Jacinto Benavente

En el "meeting" de la Humanidad
millones de hombres gritan lo mismo;
¡yo, yo, yo, yo, yo, yo!...
¡yo, yo, yo, yo, yo, yo!...
¡Cu, cu, cantaba la rana!
¡Cu, cu, debajo del agua!
¡Qué monótona es la rana humana!
¡Qué monótono es el hombre mono!
Y luego: a mí, para mí;
en mi opinión, a mi entender.
¡Mi, mi, mi, mi!
¡Y en francés hoy un "moi"!
¡Oh!, el "moi" francés, ¡ése sí que es grande!
"¡Monsieur le moi!"
La rana es mejor.
¡Cu, cu, cu, cu, cu!
Sólo los que aman saben decir ¡Tú!

jueves, 24 de julio de 2008

Rudyard Kipling

Si…

Si puedes mantener la cabeza sobre los hombros
cuando otros la pierden y te cargan su culpa,
Si confías en ti mismo aún cuando todos de ti dudan,
pero aún así tomas en cuenta sus dudas;
Si puedes esperar sin que te canse la espera,
o soportar calumnias sin pagar con la misma moneda,
o ser odiado sin dar cabida al odio,
y ni ensalzas tu juicio ni ostentas tu bondad:

Si puedes soñar y no hacer de tus sueños tu guía;
Si puedes pensar sin hacer de tus pensamientos tu meta;
Si Triunfo y Derrota se cruzan en tu camino
y tratas de igual manera a ambos impostores,
Si puedes tolerar que los bribones,
tergiversen la verdad que has expresado
y que sea trampa de necios en boca de malvados,
o ver en ruinas la obra de tu vida,
y agacharte a forjarla con útiles mellados:

Si puedes hacer un montón con todas tus victorias
Si puedes arrojarlas al capricho del azar,
y perder, y remontarte de nuevo a tus comienzos
sin que salga de tus labios una queja;
Si logras que tus nervios y el corazón sean tu fiel compañero
y resistir aunque tus fuerzas se vean menguadas
con la única ayuda de la voluntad que dice: “¡Adelante!”

Si ante la multitud das a la virtud abrigo,
Si aún marchando con reyes guardas tu sencillez,
Si no pueden herirte ni amigos ni enemigos,
Si todos te reclaman y ninguno te precisa;
Si puedes rellenar un implacable minuto
con sesenta segundos de combate bravío,
tuya es la Tierra y sus codiciados frutos,
Y, lo que es más, ¡serás un Hombre, hijo mío!

jueves, 22 de mayo de 2008

A xustiza pola man - Rosalía de Castro

Aqués que tén fama de honrados na vila,
Roubáronme tanta brancura que eu tiña;
Botáronme estrume nas galas dun día,
A roupa decote puñéronma en tiras.
Nin pedra deixaron, en donde eu vivira;
Sin lar, sin abrigo, morei nas curtiñas;
Ó raso cas lebres dormín nas campías;
Meus fillos..., ¡meus anxos!..., que tanto eu quería,
¡Morreron, morreron, ca fame que tiñan!
Quedei deshonrada, mucháronme a vida,
Fixéronme un leito de toxos e silvas;
I en tanto, os raposos de sangre maldita
Tranquilos nun leito de rosas dormían.

-Salvademe ¡ou, xueces!, berrei..., ¡tolería!
De min se mofaron, vendeume a xusticia.
- Bon Dios, axudaime, berrei, berrei inda...
Tan alto que estaba, bon Dios non me oíra.
Estonces cal loba doente ou ferida,
Dun salto con rabia pillei a fouciña,
Rondei paseniño...¡Ne-as herbas sentía!
I a lúa escondiase, y a fera dormía
Cos seus compañeiros en cama mullida.

Mireinos con calma, i as mans estendidas,
Dun golpe, ¡dun soio!, deixeinos sin vida.
I ó lado, contenta, senteime das vítimas,
Tranquila, esperando pola alba do día.

I estonces... ¡estonces!, cumpreuse a xustiza:
Eu, neles; i as leises, na man que os ferira.



Y para los foráneos, aquí os dejo la traducción al castellano. Es una traducción muy literal, no poética, que conste: pierde, por supuesto, pero probablemente la comprenderéis mejor.

Tenéis también que tener en cuenta que el poema no está escrito en gallego normativo, ya que Rosalía de Castro vivió en el Siglo XIX, durante el llamado Rexurdimento.



La justicia por la mano

Aquellos que tienen fama de honrados en la villa
me robaron tanta blancura que yo tenía.
Me arrojaron estiércol en mis galas más finas,
mi ropa de diario la convirtieron en tiras.
Ni piedra dejaron donde yo vivía,
Sin hogar, sin abrigo, moré en las briznas,
al raso con las liebres dormí en las campiñas,
mis hijos, ¡mis ángeles! que tanto quería
¡Murieron, murieron, con el hambre que tenían!
Quedé deshonrada, me marchitaron la vida,
Me hicieron un lecho de tojos y zarzas,
Y mientras los zorros de sangre maldita
Tranquilos, en un lecho de rosas, dormían.

- Salvadme, ¡oh, jueces!, grité… ¡locura!
De mí se mofaron, me vendió la justicia,
- Buen Dios, ayúdame, grité, grité todavía…
Tan alto que estaba, Buen Dios no me oía.
Entonces cual loba enferma o herida,
de un salto con rabia cogí la hoz acerada,
caminé despacio… ni las hierbas sentían,
la luna se escondía, y la fiera dormía
con sus compañeros en cama mullida.

Los miré con calma, y las manos extendidas,
De un golpe, ¡de uno sólo!, los dejé sin vida,
Y al lado, contenta, me senté de las víctimas.
Tranquila, esperando por el alba del día.

Y entonces… ¡entonces!, se cumplió justicia.
Yo en ellos, y las leyes en la mano que los hirió.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Los asesinos que dirigen... - Leonard Cohen

Los asesinos que dirigen
los demás países
están intentando que nosotros
derribemos a los asesinos
que dirigen el nuestro.

Yo por mi parte
prefiero el yugo
de los asesinos nativos.
Estoy convencido
de que el asesino extranjero
mataría a más de nosotros
que nuestros viejos y conocidos asesinos.

Francamente no creo
que ninguno de esos de fuera
quiera que resolvamos
nuestros problemas sociales.
Para decir esto me baso en lo que
siento hacia el vecino.
Sólo espero de él que no se vuelva más feo.

Por lo tanto, yo soy un patriota.
No me gusta ver
quemar una bandera,
porque eso excita
a los asesinos de los dos lados,
hasta que llegan a excesos desafortunados
que continúan alegremente,
casi totalmente incontrolados,
hasta que todo el mundo ha muerto.

viernes, 11 de abril de 2008

Blas de Otero - Hombre

           
Luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte,
al borde del abismo, estoy clamando
a Dios. Y su silencio, retumbando,
ahoga mi voz en el vacío inerte.

Oh, Dios. Si he de morir, quiero tenerte
despierto. Y, noche a noche, no sé cuando
oirás mi voz. Oh, Dios. Estoy hablando
solo. Arañando sombras para verte.

Alzo la mano, y tú me la cercenas.
Abro los ojos: me los sajas vivos.
Sed tengo, y sal se vuelven tus arenas.

Esto es ser hombre: horror a manos llenas.
Ser - y no ser - eternos fugitivos.
¡Ángel con grandes alas de cadenas!


sábado, 5 de abril de 2008

El Credo del Samurai

El Credo del Samurai

No tengo padres;
hago del Cielo y la Tierra mis padres.
No tengo hogar;
hago de mi espíritu mi hogar.
No tengo fuerza;
hago del honor mi fuerza.
No tengo poder divino;
hago de la honestidad mi poder divino.
No tengo recursos;
hago de la humildad mi recurso.
No tengo el poder mágico;
hago de mi fortaleza de ánimo mi poder mágico.
No tengo vida ni muerte;
hago del Absoluto mi vida y mi muerte.
No tengo cuerpo;
hago del valor mi cuerpo.
No tengo ojos;
hago del relámpago mis ojos.
No tengo oídos;
hago de la sensibilidad mis oídos.
No tengo miembros;
hago de la rapidez mis miembros.
No tengo ley;
hago de la autodefensa mi ley.
No tengo designios;
hago de la oportunidad mi designio.
No tengo estrategia;
hago de mi sakkatsu-jizai* mi estrategia.
No puedo hacer milagros;
hago de mi doctrina mi milagro.
No tengo principios;
hago de la adaptabilidad mi principio.
No tengo talento;
hago de la astucia mi talento.
No tengo táctica;
hago del Vacío mi táctica.
No tengo amigo;
hago de mi mente mi amiga.
No tengo enemigo;
hago del descuido mi enemigo.
No tengo armadura;
hago de la benevolencia y la rectitud mi armadura.
No tengo castillo;
hago de la imperturbabilidad mi castillo.
No tengo espada;
hago de mi “no mente” mi espada.


La expresión japonesa sakkatsu-jizai es, realmente, intraducible al castellano, aunque podríamos decir que significa ‘poder para quitar o perdonar la vida’.


Muy popular en muchas páginas de Internet (actualmente está en muchas páginas sobre Kendo, Karate, Aikido...), se supone que éste Credo está obtenido de la traducción de un poema del siglo XVII (algunas fuentes citan el siglo XIV oel XVI) escrito por un samurai anónimo, la verdad es que las versiones difieren unas de otras en algunos puntos, y en su número total.

Independientemente de la fuente, o de la veracidad de ésta, incluso poniendo en duda que realmente fuera escrito por un samurai, o incluso en Japón, lo he considerado lo bastante interesante como para publicarlo aquí, traduciendo al castellano algunas expresiones japonesas con la mayor exactitud que he podido.

miércoles, 23 de enero de 2008

Griegos y Orensanos

Decía en su artículo de la Región José Luis Penedo, persona que merece todo mi respeto, que a Ourense se le conocía, en tiempos, como la Atenas de Galicia, debido a la gran cantidad de eruditos que llegaron a residir a la vez en mi ciudad, y que desarrollaron una gran actividad literaria, artística y cultural en muy diversas áreas. Defendía también el hecho de que Xaime Quessada, importante pintor local, merecía el nombre de una calle que le homenajeara, petición a la que me uno con sumo gusto, ya que el pintor, uno de los pocos referentes artísticos que nos recuerdan al Ourense ateneico; no obstante quizás debería pinchar con cierta condescendencia al señor Penedo por su énfasis en que se le reconozca al señor Quessada su derecho a una calle, que ya no es la primera vez que lo hace, argumentando los nombres de alguna de ellas, como “Papón”, “Murga” o algunos otros nombres del callejero orensano que le resultan, digamos, de segunda clase. Qué quiere que le diga, don José Luis, yo también considero que nuestro máximo exponente de la pintura, que ha sido reconocido, y con justicia, internacionalmente, merece compartir callejero con otros ilustres nombres que pintorean nuestra ciudad en sus placas, pero también soy de los que le invade una sensación gustosa al encontrarse con la “rúa do lobisome” o la “rúa do medo”, o de los que sonríe a medias al encontrar uno de los lugares citados en “A esmorga”, novela que usted honra, y que está llena de nombres semejantes a los que nos recuerda.

No obstante, y meditaciones aparte, éste escrito no iba con intención, pese a toda la anterior parrafada que he escrito tan alegremente, a criticar ni el artículo de don José Luis, ni a rebatir ninguno de sus argumentos, en absoluto. En realidad lo escribía por el mensaje subyacente, por el título: Ourense, huérfana de artistas. Y es que ésa es una gran verdad, que poco a poco, ésa Atenas gallega se ha ido despojando de pensadores, literatos, artistas, sabios. Quedan, claro que quedan, pero cada vez menos. Nos falta la chispa, el ambiente, pero también, Don José Luis, nos falta el apoyo, nos falta la ayuda, nos falta el interés del orensano de a pié por el arte (¡complicada definición!).

Pongamos un referente: y es el premio de poesía “Cidade de Ourense”, donde se nos pedía que antes del próximo 8 de Febrero presentáramos una obra original e inédita de un mínimo de seiscientos versos (cantidad nada despreciable), con un premio monetario, plata y publicación del libro como único premio, además del premio de participar, claro está, en un fragmento de la cultura y el arte que algunos tanto amamos. ¿Sabe usted, don José Luis, porqué no me he presento al citado premio? ¿saben ustedes, queridos lectores, que como yo, algunos han decidido no presentarse al encontrarse, en las bases, con una pequeña frase que nos ha sorprendido?

1º. Poderán participar todas as persoas que o desexen cualquera que sea a súa nacionalidade, sempre que as súas obras se presenten en galego ou en portugués.

(1º. Podrán participar todas las personas que lo deseen, cualquiera que sea su nacionalidad, siempre que sus obras se presenten en gallego o en portugués).

Dejen que me explique. No tengo nada en contra del idioma portugués, lengua que merece todo mi respeto, así como sus hablantes. Por supuesto, mucho menos me opongo que a un premio literario gallego pida que se presenten obras en gallego; no sólo es aceptable, sino que es, a mi parecer, necesario. Podría incluso aceptar que sólo se presentaran obras en nuestra querida y hermosa lengua gallega.

Sin embargo, no consigo entender (y no habrá lusista alguno que me convenza de lo contrario) que en un premio gallego se acepten obras en portugués, y no en castellano. Sencillamente, no me entra en la cabeza. ¿Acaso la justificación de un país cercano implica que es más importante su idioma que el idioma que nos pertenece, el castellano, tanto como el gallego? Admiro la lengua portuguesa. Admiro Os Lusíadas, para mí la obra cumbre de nuestro país vecino, libro del que soy orgulloso poseedor. Pero no, no puedo entender que pueda competir un lisboeta en el Cidade de Ourense porque redacta un cultivado portugués, y no pueda competir un joven escritor de León porque no conoce el gallego.

Quizá esos pequeños detalles, Don José Luis, ayudan a que Ourense se aleje más de ser la Atenas de Galicia una segunda vez. Porque esos detalles hacen que nuestras obras escritas en lengua castellana viajen a Madrid, a Burgos, a Salamanca o a Valencia, por el sólo hecho de que en nuestra propia ciudad, no los admiten.

domingo, 30 de diciembre de 2007

Ángel González - Elegido por aclamación

Sí, fue un malententido.
                                          Gritaron "¡a las urnas!"
y él entendió "¡a las armas!"- dijo luego.
Era pundonoroso y mató mucho.
Con pistolas, con rifles, con decretos.

Cuando envainó la espada dijo, dice:
la democracia es lo perfecto.
El público aplaudió. Sólo callaron,
impasibles, los muertos.

El deseo popular será cumplido.
A partir de esta hora soy - silencio -
el Jefe, si queréis. Los disconformes
que levanten el dedo.

Inmóvil mayoría de cadáveres
le dio el mando total del cementerio.